Cudeman Artemisa (326-G): tradición cinegética con alma de madera noble
Cuando el monte exige fiabilidad, esta navaja de caza responde. La Cudeman Artemisa (326-G) sale de los talleres de Cudeman en Albacete pensando en el cazador que aprecia el oficio de siempre pero no quiere prescindir de prestaciones modernas. Orientada al trabajo de campo, reúne el calor de una madera selecta con un mecanismo sólido para ofrecer control y confianza en el instante decisivo.
Qué la hace especial
- Corte dirigido: la punta de tipo clip-point arranca el corte de forma limpia y precisa, perfecta para incisiones finas y faenas de desollado donde el dominio de la hoja resulta clave.
- Cierre seguro: el sistema de bloqueo trasero (back lock) fija la hoja con firmeza, de modo que se puede aplicar fuerza sin riesgo de que se pliegue de improviso.
- Sujeción asegurada: cuenta con un pasador para cordón fiador, útil para amarrar la herramienta a la muñeca o al equipo y no extraviarla entre la maleza.
El acero y su capacidad de corte
Su hoja se forja en el reputado acero inoxidable Böhler N690Co, sometido a un tratamiento térmico que le confiere una dureza notable de 60/61 HRc. Este acero de gama alta destaca por mantener el filo durante mucho tiempo y por aguantar bien la corrosión. Gracias a su acabado satinado y al perfil de la hoja, los cortes salen profundos y constantes, lo que reduce las paradas para reafilar a mitad de avío. Al ser un acero tan duro, conviene recurrir a piedras de diamante o cerámicas de buena calidad para su afilado.
Robustez del conjunto
Con un grosor de hoja de 2,7 mm, bien proporcionado, la Artemisa se presenta como una herramienta estructuralmente firme para las tareas de caza. El montaje tradicional con fiel de latón mantiene cohesionado el conjunto y soporta sin problemas el esfuerzo del uso intensivo. Su resistencia para cortar y procesar carne está fuera de duda, pero conviene emplearla con cabeza: corta de maravilla, aunque no está concebida para hacer palanca extrema sobre articulaciones ni huesos de gran tamaño.
El mango y su tacto en campo
A primera hora, con frío o con las manos mojadas, importa cómo se siente la empuñadura. Las cachas son de nogal satinado, una madera natural valorada por su resistencia, su ligereza y un agarre especialmente cálido. La forma del mango sigue el contorno de la mano y ayuda a reducir la fatiga en jornadas largas, mientras que el discreto separador rojo añade un contraste visual elegante que resalta la belleza intemporal de la pieza.
Versiones y funda
El modelo se ofrece en dos configuraciones para ajustarse a cada necesidad:
- 326-G: la navaja por sí sola, sin funda.
- 326-GF: la navaja acompañada de una funda de cuero en color marrón (funda 603-C).
Para qué la usarás
- Desollado preciso: retira la piel con soltura gracias al control fino que aporta la geometría de la hoja.
- Faena en el campo: cortes nítidos y seguros durante el avío y la limpieza de la pieza cobrada.
- Pausa del montero: una aliada elegante y muy eficaz para repartir el almuerzo en el puesto.
Cómo cuidarla
- Limpia la hoja a mano con cuidado después de cada salida, sin dejar que la sangre o los restos orgánicos se sequen dentro del mecanismo.
- Sécala bien con un paño absorbente, tanto el acero como las zonas internas de la articulación, antes de guardarla.
- Para que abra con suavidad, deposita de vez en cuando una microgota de aceite específico en el eje del muelle.
- Hidrata periódicamente las cachas de nogal con unas gotas de aceite natural; así se nutre el poro de la madera y se evita que se reseque con el paso de los años.
- Repasa el filo con frecuencia sobre cuero o un afilador cerámico fino para conservar el corte sin tener que recurrir a abrasiones agresivas.
La Cudeman Artemisa (326-G) en nogal es una compañera de caza pensada para durar toda una vida. Disponible en Navajería con envío a península.



