Cudeman Galatea (325-L): tradición cuchillera al servicio de la caza
Pensada para quien sale al monte y exige respuestas seguras a la hora del avío, la navaja de caza Cudeman Galatea sale de los talleres de Cudeman en Albacete. Reúne la nobleza de los materiales de siempre con el rendimiento de la cuchillería actual, de modo que el cazador disponga de una pieza precisa y manejable sobre el terreno para procesar sus piezas con plena confianza. Su ergonomía busca que la herramienta se sienta como una prolongación de la mano.
Rasgos que la definen
- Hoja drop-point versátil: el vientre amplio favorece los cortes en curva y las tareas de desuelle, mientras la punta conserva la solidez necesaria para perforar sin temor a roturas.
- Bloqueo trasero fiable: el mecanismo de cierre tipo back-lock fija la hoja con firmeza y previene cierres involuntarios durante el trabajo.
- Pasador para fiador: situado en la zona posterior, admite una rabiza para mantener la navaja sujeta y evitar pérdidas entre la maleza.
Acero y rendimiento del filo
La retención de corte marca el carácter de cualquier navaja cinegética, y aquí la Galatea responde. La hoja, con amolado satinado, está construida en el acreditado acero inoxidable Böhler N690Co, cuyo tratamiento térmico alcanza una dureza profesional de 60/61 HRc. El resultado son cortes prolongados sobre piel y carne con escasa necesidad de reafilado, sumados a una notable resistencia frente a la corrosión. Por esa elevada dureza, lo recomendable para recuperar el mordiente en el campamento es recurrir a placas de diamante o a un afilador profesional.
Construcción y resistencia
La estructura se apoya en un firme anclaje de fiel de latón. Con un grosor de hoja de 2,7 mm y un peso contenido de apenas 135 gramos, la navaja resulta ágil sin renunciar a la firmeza, ideal para labores de corte y avío general. Conviene usarla con criterio: como toda navaja articulada, no conviene someterla a palanca extrema sobre huesos o articulaciones de gran dureza.
Mango y control en condiciones reales
El frío del amanecer y la humedad del campo reclaman un agarre que no falle. Las cachas se trabajan en olivo natural satinado, una madera de vetas únicas que aporta un tacto cálido y agradable. Su perfil anatómico se acomoda a la palma, reduce la fatiga y permite aplicar fuerza con comodidad incluso cuando las manos están manchadas durante el procesamiento de la pieza.
Versiones y portabilidad
La Galatea se ofrece en dos referencias:
- 325-L: opción sin funda, pensada para quien prefiere llevarla suelta en el bolsillo.
- 325-LF: referencia que añade una funda de cuero marrón de primera calidad (603-C) elaborada por Cudeman en Albacete.
Escenarios de uso
- Desuelle: la hoja drop-point separa la piel con movimientos largos y controlados sin dañar la carne.
- Avío y limpieza inicial: cortes firmes y profundos para eviscerar y adecentar la pieza recién abatida en el monte.
- El taco montero: una pieza elegante e higiénica para trocear embutidos durante el almuerzo en el campo.
Cuidado y mantenimiento
- Limpiar la navaja a mano después de cada jornada, retirando fluidos orgánicos y restos de tierra del eje y del bloqueo.
- Secar a fondo toda la pieza con un paño de algodón para impedir que se condense humedad en los forros interiores.
- Depositar una gota mínima de aceite para armas o maquinaria fina en el eje de giro, de forma que la apertura y el back-lock sigan suaves y rápidos.
- Al llevar cachas de olivo natural, conviene nutrir la madera de vez en cuando con una capa muy ligera de aceite natural (linaza u oliva) para proteger el poro frente a los cambios de temperatura y resaltar la veta.
- Conservar el filo con pasadas habituales por un cuero de asentar, evitando que pierda geometría y obligue a un afilado abrasivo de rescate.
La Cudeman Galatea (325-L) combina un acero solvente con la tradición cuchillera de Albacete, una compañera pensada para no fallar en el campo. Disponible en Navajería con envío a península.



